Aldatz Gora, el orgullo musical que vuelve a latir

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Aldatz Gora, en el Concurso de Bandas de Condom de Armagnac (Francia), en el año 1987

La histórica fanfarria, referente en sus años dorados y hoy revitalizada gracias a su arraigo en el pueblo, celebrará en mayo diversos actos para conmemorar sus 45 años

Aldatz Gora, el orgullo musical que vuelve a latir

Hay sonidos que forman parte de la identidad de un pueblo. En Gallarta, ese sonido lleva nombre propio: Aldatz Gora. La fanfarria, que vivió años dorados, atravesó tiempos de menor actividad y hoy celebra un ilusionante resurgir, conmemorará en mayo su 45 aniversario con un amplio programa de actos abiertos a todo el municipio de Abanto Zierbena.

“Es un momento muy importante, emocionante y de gran ilusión”, explican sus integrantes. Y no es para menos. En una época en la que las fanfarrias tradicionales han ido desapareciendo o reconvirtiéndose en txarangas con otra filosofía distinta, mantenerse fieles a su esencia es casi un acto de resistencia cultural.

La historia comienza a principios de los años 80, cuando Gallarta, con su potente tradición de txistu, decidió dar el paso. Aquella juventud puso en marcha la fanfarria ofreciendo sus primeras actuaciones en el municipio y ampliando poco a poco horizontes.

El crecimiento fue meteórico. En 1987 comenzaron a participar en concursos internacionales de bandas en Francia y Bélgica, logrando palmarés de oro, plata y bronce, así como premios a la musicalidad. Aquellos reconocimientos consolidaron a Aldatz Gora como una de las fanfarrias vascas de referencia. Era habitual verles en Aste Nagusia de Bilbao, en Ampuero, en Galicia, en Huesca, en Mont de Marsan o recorriendo localidades francesas, además de toda la Zona Minera y la Margen Izquierda. “En alguna excursión a La Rioja llegamos a movilizar 32 autobuses”, recuerdan. Aquello trascendía lo musical: era una movilización popular.

Dentro del grupo se creó un ambiente profundamente familiar. “Los mayores cuidaban de los más pequeños durante aquellas semanas fuera de casa”, rememoran. Muchos de quienes formaron parte de la fanfarria vivieron su juventud entre ensayos, viajes y actuaciones, formando “una gran familia”.

Con el paso del tiempo, los hábitos de ocio cambiaron y muchas fanfarrias desaparecieron o se transformaron. La jubilación de Fidel, su histórico presidente, supuso también un golpe importante. La actividad se redujo a momentos simbólicos como la bajada de fiestas de San Antonio o el Día de Garrafón.

Pero la llama no se había extinguido del todo y, hace unos años, un pequeño grupo de miembros se reunió celebrando precisamente un Garrafón Eguna. Allí surgió la pregunta: ¿y si lo intentamos otra vez? Antiguos integrantes se sumaron al proyecto y comenzó una nueva etapa. Hoy ensayan con regularidad, se reencuentran músicos de diferentes épocas y vuelven a disfrutar de su repertorio con una energía renovada.

El momento actual está marcado por el compromiso y la ilusión. Recuperar espacio en la vida cultural de Abanto Zierbena es, dicen, “un orgullo inmenso”. 

Gallarta siempre ha sido un pueblo profundamente vinculado a la música, y Aldatz Gora ha sido parte esencial de esa identidad. Llevar su nombre por tantos lugares es algo que la fanfarria ha hecho con orgullo. Ese cariño es mutuo. “Miles de vecinos nos han acompañado, animado y cuidado a lo largo de los años”, remarcan. Las fiestas, especialmente el Día del Garrafón, con la fanfarria tocando mientras vecinos bailan y comparten mesa, forman parte de la memoria colectiva.

Celebraciones

Para conmemorar estos 45 años de música, memoria e identidad compartida se celebrará en mayo un completo programa de actos que busca “hacer municipio”.

Los días 7 y 8 se abrirá el programa con la presentación del vídeo ‘45 años con la fanfarria Aldatz Gora’ en la Ekoetxea de Gallarta, dirigido a vecinos, asociaciones, empresas y administraciones colaboradoras. El 9 de mayo se inaugurará la exposición ‘45 años de música, recuerdos e historia’, con vídeos, fotografías, vestimenta, trofeos y objetos significativos. Al día siguiente tendrá lugar una bajada con grupos de danzas, txistus vinculados a la fanfarria y músicos de la escuela local.

El 14 de mayo, cinco coros y corales de Abanto Zierbena ofrecerán un concierto en la parroquia de San Antonio, y el fin de semana del 16 y 17 será el corazón de la celebración: fanfarrias vascas y francesas acompañarán a Aldatz Gora en una jornada completa con bajada, comida popular, homenaje, reencuentro de antiguos integrantes y romería con el grupo Oxabi hasta la madrugada. El domingo, Bilbotxeros Band ambientará el poteo en la plaza Eusko Gudariak.

Es tiempo de celebrar. Con una junta directiva fuerte y unida, con músicos de ayer y de hoy, con el respaldo de todo un pueblo, Aldatz Gora afronta sus 45 años con orgullo. “Nos lo merecemos”, dicen. Y todo ello ayudará a cargar pilas para llegar con salud a los 50 años.